La adopción de Alba

Queremos compartir una adopción que pensábamos que no llegaría nunca, Alba fue rescatada junto a otras tres perritas de un pueblo de Extremadura, de las cuatro era la que más miedos tenía, solo le hacía sentirse segura el estar con más perritos, necesitaba un perfil de adoptante que fuera consciente que no iba a ser una perra hiper cariñosa, que iba a necesitar tiempo para confiar, para adaptarse, para sentir lo que era vivir en un hogar. 

Conseguimos que se fuera de acogida, Gracias Maite y Paramecio 💙, esto le ayudó muchísimo y ya confiaba un poquito más en los humanos.

Prácticamente habíamos perdido la esperanza en que alguien se fijase en ella, pero entonces llegó una familia dispuesta a todo, el único “inconveniente” es que no vivían en Cataluña, venían desde Logroño, aunque nuestra prioridad siempre es que se queden muy cerquita en este caso nos pesaba más el bienestar de Alba y de darle la oportunidad que nadie le había dado, así que nuestra pequeña se fue adoptada.

Nosotras no podemos estar más felices de verla por fin en un hogar, su familia está tremendamente agradecida y nos trasladan lo siguiente:

“Hace poco que hemos vuelto a ser papás de un ser increíble. Queríamos tener un tercer perro y descubrimos esta página en la que trabajan unas chicas que aman a los animales y luchan por su bienestar y encontrarles un hogar definitivo. En la ficha de nuestra futura hijita ponía que tenía miedo, pero eso no nos impidió querer conocerla, no era un problema para nosotros y queríamos darle la familia que tanto llevaba esperando. 

Pensábamos que llevaría tiempo conseguir que se sintiera tranquila con nosotros y que podían surgir otros problemas. Aun así, seguimos decididos a conocerla. 

Preparamos el viaje, unos 500 km nos separaban de nuestra criatura. Fuimos a buscarla y desde entonces ya no ha querido separarse de nosotros. Llevaba ya varias semanas en una casa de acogida y eso la había ayudado, lo cual quiere decir que un hogar es de gran importancia para los animales. Tenía algo de miedo, pero por lo demás era un perro normal, cada día veíamos cambios, iba mejorando y ese miedo se redujo considerablemente. Diez días después ya sentíamos que se había adaptado a la casa y a sus dos hermanos perrunos. 

Es un animal maravilloso, tiene cierto miedo aún a los perros que no conoce, pero no le vemos ningún problema. Nos recibe llena de amor, nos busca para mimos, ha aprendido muy rápido. Estamos impresionados y felices con ella. Tal vez hayamos cambiado su vida, pero ella también lo hizo con la nuestra y para bien. 

Quiero animar a las personas que piensan en adoptar, que den la oportunidad a estas criaturas, sobre todo a aquellas que no encuentran familia fácilmente. A veces esos pequeños te sorprenden. Quiero recordar que estos animales abandonados son los más agradecidos, ellos no saben odiar, no saben abandonar, lo que te dan no tiene precio. 

No olvidéis que nosotros les damos parte de nuestro tiempo, de nuestra vida. Pero ellos nos dan cada minuto de la suya, todos sus momentos los dedican a su familia, para tu perro eres el centro de su existencia, la paz, la alegría, su mundo. En resumen, lo que te dan no se iguala a nada. Echa un vistazo a los perritos y no dejes que otro pase parte de su vida sin un hogar.”

Gracias a la familia de Alba💛